«Mi nombre es Ana y este año he participado, por primera vez, como voluntaria en un proyecto en Guatemala. Es una experiencia que vengo queriendo realizar desde hace más de una década y, por diferentes motivos, nunca había puesto en práctica. Me alegro de haber tomado la decisión de llevarlo a cabo por fin, y creo que la elección ha sido muy acertada, tanto del tipo de proyecto, como del lugar, así como de la asociación con quién lo he hecho, ONGVoluntariado. Supe de ellos a través de una compañera médico (yo soy enfermera), y desde el primer momento que me puse en contacto, todo fueron facilidades. Creo que es necesario que haya más gente así, que hace más fácil el poder de llegar a aquellas personas que pueden necesitar de la ayuda de otros. Por todo lo que hacéis, os doy las gracias.

ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacionalTodo lo vivido en este viaje ha sido positivo, no hay nada de lo que pueda quejarme, porque incluso en las cosas que no comparto, he encontrado algo con lo que quedarme y que me hace ver las cosas desde otros puntos de vista.

Siempre he pensado que el hacer un voluntariado podía incluso ser un acto egoísta, porque pienso que en parte se hace por querer sentirnos mejores personas, por la satisfacción que da ayudar a los demás. Pero a la vez es un acto desinteresado, de cariño hacía personas que no conoces, a las que les dejas parte de tu corazón y que a partir de ahora formarán parte de tu historia de vida.

Sin duda, una experiencia que recomiendo a cualquiera que sienta las ganas, curiosidad, necesidad…de hacerlo. 

Nuestro paso por el centro de bebés desnutridos ha sido muy corto, nos hemos quedado a medias, pero creo que esa sensación se tiene siempre, incluso aunque hubiésemos estado varios meses. Son niños con bajo peso, con retraso en el desarrollo, que requieren ayuda, no solo en la alimentación, si no en estimulación, educación, cariño, protección. 

Además de todo lo positivo del proyecto, el lugar es increíble. Antigua es una ciudad preciosa, llena de vida, llena de color, y con una gente maravillosa. Los guatemaltecos son personas educadas, alegres y hospitalarias, lo que ha hecho que nuestra estancia allí haya sido muy fácil y cómoda.

Animo a todo el que esté pensando en participar en un proyecto de este tipo a decidirse, es algo inolvidable y totalmente enriquecedor. Yo espero poder repetir, al menos esa es la intención. 

Muchas gracias a [email protected] los que lo habéis hecho posible: Mario, Gerson, Telma, Lesbia, Montse,…»