ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacional«Magia, esa es la palabra que mejor define la experiencia que vivimos. Todo lo que habíamos soñado estaba a punto de hacerse realidad. Después del largo viaje de ida, la incertidumbre, el miedo a lo desconocido, el gran contraste cultural, entre muchas emociones encontradas… Por fin llegamos al orfanato donde rápidamente todos y cada uno de los niños y niñas nos recibieron con los brazos abiertos, desde aquel preciso instante nos sentimos como en casa, mejor dicho hicieron que nos sintiéramos como en casa.

Tener el privilegio de estar allí con esos niñ@s que sin quererlo dan lecciones de vida, que únicamente con sus abrazos son capaces de sanarlo todo. Sonrisas a todas horas y mucha dosis de positivismo. Sentir que tenemos una familia allí para siempre. La gente. Poder vivir las noches más mágicas de nuestras vidas en un sitio especial donde se pueden ver unas inmensas estrellas al lado de gente maravillosa, rodeados de silencio, de calma y sentir que no se necesita nada más para ser feliz.  

Esto es solamente una diminuta parte de las sensaciones y emociones que llevo en lo más profundo del corazón al recordar los días vividos en ese lugar, en esa familia»