“Ha sido una verdadera suerte poder hacer el voluntariado en un municipio ubicado en Perú. Para aquellos que huyen del tumulto y ajetreo de la ciudad, este destino es el ideal ya que es como un pueblo, muy familiar, con un entorno tropical precioso y una temperatura de unos 25-30 grados todo el año, que es algo envidiable. En este entorno puedes desconectar de tu realidad y de tu propio día a día y adentrarte en las costumbres y cultura de la zona. La experiencia en del orfanato ha sido muy especial, ya que al vivir allí hemos tenido la oportunidad de convivir con los niños y las mamitas prácticamente 24h al dia tratándonos muy bien, estando pendientes de todo lo que necesitáramos y viviendo con ellos todas sus rutinas diarias, lo que ha generado una relación mas estrecha y de más confianza con los niños y con las mamitas. Nosotros buscábamos este tipo de experiencia más cercana a ellos y más rural y se han superado todas nuestras expectativas.”

Voluntaria Claudia en voluntariado en Perú