¡Hola! Mi nombre es Elvira, tengo 39 años y soy de Barcelona. 

Llevaba mucho tiempo pensando en realizar un voluntariado, pero siempre habían ganado mis miedos. ¿Viajar sola? ¿Un país desconocido? ¿En plena pandemia? Salir de la zona de confort no es fácil. Este año, por fin, me decidí a dar el paso y ha sido la mejor decisión que he tomado. 

Encontré ONGVoluntariado y leí los testimonios (como el que estoy escribiendo hoy), eso me ayudó mucho. Vi que muchas personas habían hecho realidad un sueño, yo también podía hacerlo. Así que, si estáis leyendo esto, espero que os ayude a vosotros también.  

Contacté con Mario y desde el primer momento todo fue fácil: me ayudó en todo momento, resolvió mis dudas y me animó muchísimo. Así que, en agosto, allí estaba, embarcada en el avión rumbo a Guatemala.  

Al llegar me recogieron en el aeropuerto y nos dirigimos hacia La Antigua. Llegué a casa de la que iba a ser mi familia durante mi estancia, me sentí en mi hogar. Me reuní con Gerson, el coordinador, una persona maravillosa que siempre está disponible, de manera amable y cercana. Con él visité La Antigua, para saber dónde se encontraban todos aquellos establecimientos que pudiera necesitar, y nos dirigimos al proyecto en el que iba a colaborar. Me abrió la puerta, también, a colaborar en algún proyecto más, si el tiempo me lo permitía, cosa que hice.  

Los proyectos son increíbles, la sensación de formar parte de una comunidad, aportar tu granito de arena, ayudar, compartir, crecer. Las personas que los forman son maravillosas. Por la mañana estuve en una escuela rural con niños de 4 y 5 años; saber que he participado en su aprendizaje y educación es muy bonito. Por las tardes iba a un huertito de mujeres en un área rural; es fascinante ser una más, ayudar en las tareas, realizar las tareas y deberes con los niños, alimentar a las tilapias, hacer canastas, etc.  Conversar, reír, llorar… Vivir junto a ellas ha sido una experiencia que me ha cambiado la vida.  

He de añadir que, antes de ir al destino, realizas una entrevista personal en la que se ponen en común cuáles son tus aptitudes y en qué lugar puedes aportar más, en función de tus conocimientos y actividad profesional.  

No puedo estar más feliz de haber realizado el voluntariado. Os animo a hacerlo y a dejar vuestros miedos de lado, porque merece la pena. Espero regresar pronto y seguir contribuyendo en los proyectos, es una vivencia muy intensa y enriquecedora. ¡Saludos y a vivir, que es urgente!