Si me dicen antes de coger el avión para irme a Antigua Guatemala que iba a ser la experiencia más maravillosa que he vivido hasta el momento, no me lo creería.

Llegué a un lugar precioso hecha un manojo de nervios pero con muchas ganas, de conocer, de descubrir, no sólo el país, sino su gente, sus costumbres, al resto de voluntarios y porque no, de descubrirme y mucho a mi misma.

ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacionalEstoy acabando los estudios de medicina en Madrid y buscaba volver a entender porque había elegido esta profesión como forma de vida, y así fue. No sólo me volví a enamorar de la medicina sino que descubrí el por qué y para quienes queria ser médico. 

Estuve en un centro de salud ayudando a la médico en su día a día. Con mayores en la consulta y en un centro de niños desnutridos que te roban completa y absolutamente el corazón. Además, daba charlas a las madres de esos niños para que aprendieran desde como alimentarse hasta como ser más felices y luchar por progresar siempre.

Estas personas te dan mucho, pero mucho más de lo que tu puedas darles a ellos, no se cómo explicarlo sin emocionarme porque son seres que sin tener la vida que nosotros podemos tener aquí, son felices y te lo contagian. Y aprendes que nos preocupamos por unos problemas que realmente no son problemas. Y que la vida es mucho más que las cosas materiales que aquí tenemos.

Guatemala me conquistó por completo, y su gente más. Al igual que los voluntarios que allí estábamos para aportar nuestro granito de arena. Juntos compartíamos experiencia y conocíamos más el país, lo que para mí hoy es mi segundo casa, más bien, mi lugar en el mundo.

Aprendí tanto de todos ellos.. Como gente tan aleatoria puede ser tan parecida y a la vez tan diferente a mi y por todo eso quererlos y formar una unión muy difícil de romper.

Una vez leí que no hay nada más grande que el corazón de un voluntario, aunque en el fondo es un egoísta porque siempre recibe mucho más que lo da y es una verdad como un templo. 

Si estas leyendo esto es porque estas pensando en hacer un voluntariado, no lo pienses más, hazlo, no lo dudes. No te vas a equivocar. Si necesitas un «clic» en tu vida es la mejor y más bonita manera de hacerlo. Yo lo repetiría (y lo repetiré) una y mil veces más y de la mano de ONGvoluntariado que tanto desde España, como la coordinación de Guatemala te hacen enseguida unirte a esta gran familia y vivir la experiencia plenamente.

«Y es que el cariño no se recuerda, se siente.

Porque por mucho que nos pongan piedras en el camino siempre nos sobraron alas».