«En julio de 2019 viajé hasta una aldea de Cuzco para iniciar un voluntariado en un centro infantil de niños huérfanos. Si soy sincero, no iba con ninguna expectativa, y quizás eso me ayudó a poder disfrutar de la experiencia de una mejor manera. Cada día era una sorpresa de emociones y experiencias distintas.

El principal trabajo que hacíamos, era convivir con ellos en el orfanato. Había niños de todas las edades y de todos los caracteres: algunos más pequeños, otros más mayores, niños más tranquilos, otros más habladores….  Al final son niños que han pasado por muchos problemas personales y tienen una historia detrás que hay que comprender. Así pues, nuestra rutina diaria era comer con ellos, hacer los deberes, ayudarles en las tareas del hogar, jugar a fútbol, pintar, o hacer cualquier juego en grupo. En días más especiales también teníamos el permiso para ir con ellos a la piscina, a dar paseos por la zona.

En general, no había una planificación específica, y cualquier propuesta era bienvenida. Como ejemplo, algunos de los voluntarios que estuvimos allí grabamos un Lip Dub, y fue muy divertido.

Hablando más de la zona en cuestión, me gustaría decirte que no tengas miedo de estar más alejado de la zona de Cuzco. Siendo sincero, creo que es un entorno mucho más especial. Por alguna razón la llaman “La ciudad del eterno verano”. Hace un clima muy bueno durante todo el día, igual que el verano en España, por lo que si tu idea es estar en Julio-Agosto, será una buena opción para tener un poco de sol y piscina. Además, tienes opción de viajar a zonas cercanas de forma más rápida que des de Cuzco. Por ejemplo, las aguas termales de Santa Teresa, o incluso el MachuPichu.

Respecto a si piensas que no vas a poder hacer un voluntariado porque nunca has estado con niños o porque no vas a saber qué hacer en ese momento, ya te digo que eso no es un “gran” problema. Yo no tenía ninguna experiencia previa con los niños, y lo más importante es tener actitud y ganas de aportar todo lo que puedas, ya que con eso vas a disfrutar de cada momento sin que te des cuenta. Por ejemplo, yo volví sorprendido del cariño que cogí a los niños más pequeños, durante el viaje conocí esa faceta más “niñera” que no sabía que tenía.

Así que, si tienes ganas de realizar un viaje diferente desde un punto de vista más solidario, no te lo pienses y lánzate a la aventura.  El equipo de ONGVoluntariado te ayudará en todo lo que necesites».