Decidimos enviar a nuestro hijo Juan de 17 años y medio a vivir un voluntariado medioambiental en Panamá de protección y conservación de las tortugas marinas y de protección de aves. Sin duda ha sido la mejor decisión que hemos podido tomar. El trato con los coordinadores fue excelente, la experiencia para nuestro hijo ha sido de un gran aprendizaje personal, humanitario, de convivencia, de trabajo en equipo y de satisfacción por realizar una labor tan importante por el medioambiente y por la comunidad de Isla Cañas. Coordinadores y grupo fueron una gran familia y nuestro hijo ha crecido como persona a través de esta experiencia vital que le han aportado unos valores humanos incalculables y que le acompañarán siempre.
Sin duda, enviar a tu hijo menor de edad a un destino tan lejano, y viajando sólo es una decisión que impone cierto miedo y respeto pero Juan estaba decidido y Guillém nos aportó toda la tranquilidad y seguridad que necesitábamos para dar este paso. 
 
Estamos agradecidos a esta organización por su labor, su empatía, su trato y todas las facilidades que nos han proporcionado antes y durante el voluntariado para que esta experiencia haya sido inolvidable para Juan. 
 
Sin lugar a dudas queremos que esta experiencia se vuelva a repetir en el futuro con otro de los muchos programas que ONG voluntariado ofrece. Personalmente animo a cualquier padre que tenga un hijo decidido a vivir una experiencia así que no lo duden.