ONGVoluntariado-voluntario-voluntariado-internacionalHace muchos años tenía un sueño hacer un voluntariado. Finalmente, después de estudios y mucho trabajo decidí con 32 años que mi vida necesita un cambio. Me pregunté: que sueño tienes que todavía no has realizado? Ahora pienso que está pregunta es la mejora de mi vida. Unas meses después ya estaba colaborando en un proyecto educativo en Cuzco, Peru.
Siempre voy a recordar al primer día de mi voluntariado. Llegué a una casa llena de amor, de sonrisas, de esperanza y de vida. Los niños estaban jugando con los voluntarios quienes daban todo su cariño para diversificar las actividades de los niños.

En mi opinión el proyecto era organizado muy profesionalmente. Había horario que implicaba tareas, ciertos grupos de interés, reuniones donde ambos los niños y los voluntarios participaban y contribuiban en manera de cantar, bailar, hacer teatros, hablar y compartir las experiencias, los deseos, las dudas y las agradecimientos.
En las reuniones los niños hablaban de sus familias, de sus problemas o de sus miedos y la mayoría del tiempo, había momentos muy emotivos…Estos momentos cambiaron la percepción de mi vida. Me di cuenta que tengo que agradecer más de lo que tengo y apoyar los que tienen menos.

Ademas de aprender de los niños aprendí mucho de los otros voluntarios. A mi me impresionó mucho la actitud ante la vida de voluntarios más jóvenes, su deseo fuerte a cambiar el mundo y tener influencia grande en la vida de los niños. Había también voluntarios con experiencia de psicología, que organizaron talleres para voluntarios que ayudaron a reflejar y a aprender la actitud de los niños y también de los voluntarios.

Agradezco mucho por la experiencia única de mi vida y quisiera animar a toda la gente que considera participar en un voluntariado: hagan y viven un cambio inmenso en su vida! «