«Una experiencia única a lo largo de 21 días, intentare explicar en palabras sensaciones vividas, pero el cariño recibido y los sentimientos son imposibles de verbalizar.

Cuando te planteas viajar a un país nuevo, con una cultura y manera de hacer diferentes te asaltan mil dudas, en mi caso se multiplicaban ya que era la primera vez que iba a realizar un voluntariado de estas características. Antes de llegar cuando preparaba mis cosas, con todas mis dudas y las de familiares y amigos rondando por la cabeza la sensación que me llegaba del hogar era de proximidad, afecto, interés y mucho entusiasmo. Puedo decir que el contacto antes de la llegada para mí fue fundamental.

Antes de llegar a Managua me encontré con Joaquim, con el que hice el viaje de camino a Managua, para mí fue un punto de apoyo conocerlo como voluntario y contar con su dilatada experiencia. Cuando pisamos Managua nos esperaba Eric con los brazos abiertos y con una alegría desbordante, el viaje hacia el lugar me permitió conocer más personalmente a Joaquim y reírme junto a Eric. Cuando llegamos al hogar, la reacción de niños/as, voluntarios/as y trabajadores del hogar fue inmejorable, todo eran palabras de agradecimiento e interés por nosotros. Empezó a llover y aunque la llegada a la casa fue un poco extraña debido a la lluvia, me sorprendió el recibimiento de la casa de familia, iba a ser mi hogar durante 21 días y en el primer momento me hicieron sentir como en casa

Viernes 9 de agosto empieza el día en el hogar, fue una jornada de muchas emociones y desconcierto, ya que era la despedida de Iván. Aroa, Leticia y Marta fueron un punto de apoyo esos primeros días para ubicarme. Esta experiencia no sería la misma sin todos los voluntarios y las personas que se van conociendo en el día a día como Angy, me siento muy afortunada de haber podido compartir y vivir tan intensamente esta experiencia.

ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacionalA lo largo de estas semanas he participado principalmente en el reforzamiento escolar, una experiencia muy gratificante, cuando día tras día ves que puedes ayudar a ciertas niñas y niños a aprender cosas nuevas, destacando lo agradecidos que llegan a ser. También he participado dando clases de computación a unas chicas fantásticas con muchísimas ganas de aprender.

El hogar me ha permitido asistir a las clases de las profesoras que tienen en la actualidad, fueron 3 días muy intensos en el que me siento muy orgullosa de haber aprendido, quiero destacar el gran trabajo que creo que hace Francis, me sorprendió mucho el control que tenia del aula teniendo edades tan distintas y el gran respeto que todos y todas le tienen.

El hogar me ha permitido conocer una familia extraordinaria, con la que me siento profundamente agradecida, cada día se han involucrado conmigo ayudándome en todo lo que hiciera falta y cuidándome siempre que lo he necesitado, pude disfrutar de un cumpleaños con el pequeño de la casa y preparar tortillas, así como compartir experiencias y vivencias. No puedo explicar con palabras lo afortunada que me siento de haber participado en el proyecto y conocer a la familia.

A lo largo de estas tres semanas he conocido más personalmente a 3 chicas que me parecen increíbles, Pastora tu dedicación al proyecto es implacable, tienes un fondo muy bonito y estoy convencida que lograreis todo lo que os propongáis porque lo hacéis desde el corazón. La profe Mari cariñosa, sensible y con gran formalidad, tiene muchas ideas y herramientas para hacer crecer el hogar, estoy convencida que con el tiempo habrá pequeños cambios si se atreve a compartir todo lo que sabe.

En estas semanas he podido conocer a Noelia y apadrinarla, cosa que me llena de orgullo y amor, sintiéndome muy feliz de poder formar parte del proyecto de apadrinamiento.

Quería destacar por encima de todo el gran trabajo que los voluntarios podemos observar por parte de todos los trabajadores del hogar, que consiguen con su energía y esfuerzo hacer de este lugar un espacio de amor y calidad personal en que cada uno puede desarrollarse y crecer.

La despedida del hogar fue un momento de alegría y emoción en el que nos dimos amor y afecto esperando vernos pronto. Un momento único y especial en el que las palabras de todos y todas me emocionaron enormemente. Muchas gracias por todas esas muestras de cariño.

Para finalizar solo decir que la sensación con la que me voy es de admiración total por el trabajo que se hace, con el que pensar en un mundo mejor se hace posible gracias a la suma de los grandes corazones que forman este pequeño gran hogar. Una sonrisa, un abrazo, una mirada de cualquiera de ellos hace que merezca la pena todo el esfuerzo. Animaros a seguir adelante con los proyectos, aunque muchos momentos sean duros.

Me voy con la sensación de dejar una nueva familia aquí, aunque en mi corazón seguiréis por siempre, deseo formar parte de este hogar muchísimos años más y ver su crecimiento.

Muchísimas gracias a todos y todas y en especial muchas gracias al proyecto.

Como se diría en mi tierra. “No és un adéu, és un fins aviat”