«Es complicado encontrar palabras exactas para describir esta experiencia. Solo puedo decir que me voy con una sensación de felicidad que nunca antes había tenido y con la certeza de que debemos valorar lo que tenemos, porque con una sola semilla, se puede crear un bosque entero. Me llevo las sonrisas más sinceras que existen, la de esos pequeños que desde el primer día te reciben con los brazos abiertos. Gracias a ONGVoluntariado por el trato recibido, sois geniales. Y al resto de voluntarios también».