ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacional«Por cosas de la vida llegue aquí, a este pequeño centro de mamás con sus niños en Cusco, con la cabecita hecha un lío, y mi corazón todavía más, pero me voy curada, a base de amor, de ver ese espíritu de superación, esas ganas de ser feliz de las mamas con sus peques…. Esas miradas sinceras… es difícil explicar con palabras.

No sé qué ha pasado en mi cabeza, en mi cuerpo, en mi corazón, pero esto toca muy profundo, aquí hay mucha magia, una magia que hay que sentir, comprender y vivir.

Cada uno de estos niños y niñas tiene algo que no se puede explicar, que me han transmitido día a día, abrazo a abrazo y besito a besito.

Sonrisas sinceras, cariño, ilusión, sueños, ganas de vivir más fuerte que nunca de las mamas… y eso me lo han transmitido como nunca nadie había hecho.

Me voy con lágrimas de tristeza, pero con una sonrisa en mi corazón. Una ciudad maravillosa, una gente espectacular.

Ha sido difícil decir adiós… He empatizado con todo el trabajo que en este centro se hace… y creo que he podido aportar mi granito de arena con ganas e ilusión.

Enhorabuena por todo vuestro trabajo, compaginar vuestra vida, vuestras inquietudes con todo esto… Bravo! Yo sigo mi camino… no sé a dónde, no sé cómo, pero en busca de la felicidad!

Gracias por haberme dado esta oportunidad de vivir una de las experiencias más increíbles de mi vida»