¡Hola!

Soy Miriam. Soy de un pueblecito al norte de Aragón, España, y acabo de llegar de Perú tras pasar 3 semanas en la aldea infantil de Quillabamba.

Ha sido una experiencia inolvidable. Ha sido un verdadero placer vivir el día a día de la aldea, es la mejor forma posible de conocer de verdad un país, su cultura y costumbres. La zona es preciosa, y además el pueblo es cero turístico, lo que también hace todo más auténtico. Los niños y adolescentes son super abiertos y cariñosos. Enseguida te sientes como en casa.

Los niños necesitan mucho cariño y atención; allí están muy bien atendidos por sus “mamitas” y tienen todo lo básico, pero sí he sentido que aportaba mucho en cuanto a dedicarles tiempo de calidad, para jugar, entretenerles, ayudarles con los deberes o escuchar sus historias y problemas en el caso de los más mayores, eso es algo que definitivamente necesitan.

Me ha dado muchísima pena despedirme. Una experiencia que sin duda repetiría y que recomiendo 100%.