ONGVoluntariado-testimonio-voluntario-voluntariado-internacionalHe tenido la oportunidad de vivir una experiencia increíble siendo voluntario en un centro de Acogida en Cusco. Emprendo mi viaje solo y con ciertos miedos e incertidumbres ya que no sabes del todo muy bien qué te encontrarás al llegar, mi grata sorpresa fue que, desde el primer momento en que piso la ciudad, en ningún momento me sentí así. Fuí acogido inmejorablemente tanto por una familia cusqueña que abre las puertas de su casa, como por el grupo de voluntarios y voluntarias que allí íbamos a convivir durante mi estancia. Grupo que, al poco tiempo y a base de cariño, se convierten, prácticamente, en tu familia el tiempo que pasas allí. No puedo estar más agradecido de poder haber podido compartir experiencias de este maravilloso viaje con este grupo de personas magníficas.

Más tarde, conozco el proyecto, ubicada a unos 40 minutos en bus desde la casa de residencia. A partir de aquí la experiencia no para de ir a mejor: encuentro un sitio donde un grupo de grandes profesionales, con muy poquito, son capaces de estirar muchísimo para sacar muchas sonrisas a niños y niñas que únicamente merecen lo mejor. Es inevitable llegar a sentir mucho amor por las mamás y sus [email protected], ya que desde el momento que entras por la casa te reciben con todo su cariño.

Agradezco también a ONGVOLUNTARIADO por la continua disponibilidad para atender cualquier consulta y su preocupación porque el voluntario se sienta lo mejor posible tanto antes de viajar como durante la estancia allí.
Me voy de Perú con la sensación de traerme de vuelta trocitos de muchas personas que me han ayudado a hacer posible un sueño. Espero seguir repitiendo experiencias así, y por esto recomiendo muchísimo esta forma alternativa de hacer turismo y conocer un país (puedes coordinar perfectamente turismo y voluntariado) y sumergirte en una cultura».