«OngVoluntariado ha sido el punto de inicio de una experiencia completa en todos los sentidos. El acercamiento a las vidas de los niños y las personas que colaboran en el proyecto, en Cusco (Perú), nos ha permitido extender aún más nuestras fronteras mentales. Conocer nuevas historias, cada una de ellas increíble, te sigue haciendo sentir que la vida es lo mejor y más valioso que nos ha pasado; y en cada minuto que hemos compartido con la gente de este orfanato, hemos recibido lecciones de vida. Humildad, gentileza, respeto, tolerancia y, muchas, muchas sonrisas, ha hecho de nuestro paso por el proyecto, a Sònia y a mí, David, un colosal pequeño pero inolvidable período de nuestras vidas con la que hemos aprendido, hemos enseñado, y hemos crecido como personas. Ojalá cada sencilla persona del mundo decidiera en algún momento de sus vidas ayudar un poquito más, ya sea de manera puntual o periódica, porque hay muchísima gente que nos necesitan, igual que nosotros a ellos. Gracias a OngVoluntariado por la excelente labor que ha desempeñado».