Ha sido una experiencia muy enriquecedora y Tickary, como su propio nombre indica, te permite como florecer y poder tener un crecimiento personal, que en otro sitio sería mucho más complicado. Te permite conectar contigo mismo, con la naturaleza.

Luego aparte, puedes variar el voluntariado con las actividades con los chicos de cuarto y quinto grado de la escuela de Patria, que fueron muy agradecidos, muy participativos.

Realizamos un taller, era de geometría y el objetivo era que vieran como la parte práctica de las estructuras a partir de la geometría y las matemáticas. Y yo creo que sí, que se consiguió y se plantó la semillita para que en el futuro eso siga evolucionando.